1 year ago
¡Virgen!
El pobre pensaba que la consumación del amor carnal sólo se debe llegar con el matrimonio y tú le hiciste creer que eras virgen. Aja, sí lo eras, pero sólo del orificio recién abierto en tu cuerpo. (…) El pobre se había enamorado como un colegial. Cuando te propuso matrimonio delante de mí, pensé que por una elemental honradez finalmente ibas a quitarle la venda de los ojos. ¡Qué esperanza! En lugar de eso te ruborizaste como una chiquilla, y musitaste un tímido sí con la voz quebrada por la emoción.
Literalmente, Tía Nela le hace un recuento a Efrén (el transexual) de sus inmundas acciones.
Tía Nela de Enrique Serna.
